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7 falacias sobre la explotación reproductiva mal llamada "gestación subrogada"

25 jul
5 min de lectura

Actualizado: 27 ago

En el contexto de una sociedad cuyo ADN es la jerarquía sexual y la explotación de mujeres, no hace falta inventar grandes teorías para defender que alquilarnos con fines de dominación sexual o reproductiva es legítimo para quienes lo hacen y hasta beneficioso para nosotras.


En el caso de la mal llamada "gestación subrogada", como se ve, basta con hacer un rebranding conceptual, usar a la generosidad y al altruismo como cama y, prácticamente, ya estaría.


Vamos con 7 de las principales falacias, una a una.


Empezamos con la falsa equivalencia del término "gestación subrogada"

Subrogar es sustituir o poner a alguien o algo en lugar de otra persona. Cuando pagas a una mujer para que geste un bebé, no la estás poniendo en tu lugar, ya que tú no has estado gestando ese bebé previamente. No se puede subrogar un proceso que ni existe ni se está dando antes de la supuesta "subrogación". Tú, simple y llanamente, estás alquilando a esa mujer durante nueve meses para que geste al bebé, o bien estás comprando su derecho de filiación y, por tanto, de manera bastante explícita, le estás comprando al bebé.


Gestar un bebé para otra mujer es un gesto de generosidad

Reformulación histórica interesada: o no, según lo miremos; desde la perspectiva del sistema machista, hasta el siglo pasado, gestar se consideraba la misión fundamental de las mujeres, ya fuera para "darle hijos" al hombre que las eligiera en matrimonio o para satisfacer "generosamente" a otras parejas, como pasaba con las criadas que "cedían" sus bebés a los matrimonios pudientes que no podían engendrarlos.


Afirmar hoy en día que "gestar para otra mujer" sea un acto de generosidad supone un retroceso social que no deseamos, ¿o sí? ¿Alguna de vosotras quiere que se la considere egoísta o "no generosa" por no "ceder" su útero a alguien que lo necesite? A mí no me apetece, llámame princesota acomodada.


Gestar un bebé para otra mujer es un acto altruista

Esta afirmación quedaría maravillosa si solo hubiera personas adultas no condicionadas en la ecuación: la persona o pareja que desea un bebé y no puede o no quiere gestarlo, y la mujer que sacrifica nueve meses de su vida y el apego profundo de madre al parir para satisfacer el deseo de otros. Pero es que, en la ecuación, no solo hay personas adultas y condicionadas, además hay un bebé.


El bebé pasa a ser sujeto de derechos desde el nacimiento, y está ampliamente documentado que la separación inmediata de la madre puede producir efectos negativos. El nivel de altruismo, en este caso, es el que tendría yo si te diera a ti un caramelo a costa de quitárselo a un niño (valga la falsa equivalencia, porque arrebatarle la madre le genera a la criatura daños mucho más profundos que quitarle un caramelo).


Si nosotras parimos, nosotras decidimos... ¿abortar sí y gestar para otra no?

Esta es una falacia de ambigüedad que se resuelve rápido yendo al origen de las cosas: la expresión "nosotras parimos, nosotras decidimos" es un eslogan surgido de la lucha feminista por el derecho al aborto y se refiere al hecho de que se deje de considerar el útero de la mujer y la gestación como bienes sociales o bienes para otros: simples vasijas obligadas a gestar una vez se produzca la concepción. ¿Qué significa "decidir" en este contexto? Significa integrar la gestación como una realidad tuya, como mujer, que solo te atañe a ti y, por tanto, incompatible con que tu útero pueda ser usado por otras personas, ya sea porque se te presione, porque necesites dinero o porque se te haga entender que "ceder" tu útero sea altruista.


Sois como los curas, decidiendo sobre el cuerpo de las mujeres

Falacia cóctel de falsa analogía, culpa por asociación y ad hominem (ad mulierem, en este caso).


Este batido premium trata de comparar el pensamiento crítico con el dogmatismo religioso, sacando de contexto ambos planteamientos. Los curas nos dicen qué hemos de hacer o no hacer con nuestros cuerpos por un dogma religioso: nuestros cuerpos no nos pertenecen (sometimiento de la mujer). De hecho, esta creencia, profundamente machista, normaliza que el alquiler de mujeres pueda considerarse altruismo. En cambio, el pensamiento crítico no nace para decirle a nadie qué debe hacer, sino para analizar el contexto en el que estas decisiones se producen y, por supuesto, blindar nuestros derechos para que ni el Estado, ni los poderes económicos puedan facilitar el alquiler de mujeres amparándose en la libertad de elección.


Si prohibimos la gestación subrogada, también tendríamos que prohibir la donación de semen u óvulos

Falsa equivalencia y hombre de paja: no podemos comparar el hecho de donar células de nuestro cuerpo con el hecho de ceder nuestro cuerpo. La donación de semen tampoco afecta a la dignidad del donante, ni a su salud, ni parte de la creencia de que los hombres sean fábricas de semen y esa sea su función más importante y principal en la vida, trasfondo machista detrás de la prohibición del aborto y de la legalización del alquiler de mujeres: dos caras de la misma moneda. La donación de óvulos sí afecta a la salud de las mujeres, pero no lleva implícito un alquiler de nuestro cuerpo, una disposición total de nuestro cuerpo, ni lleva consigo un retroceso histórico respecto a cómo se concibe socialmente nuestra capacidad de gestar.


La gestación subrogada es un acuerdo entre adultos libres con distintas necesidades

Falsa premisa: es un acuerdo entre una persona adulta que quiere o necesita dinero (o se le ha inculcado que su útero es un bien social), otra persona adulta que tiene dinero y se le ha inculcado que ser padre o madre es un derecho y, en tercer lugar, hay un bebé que empieza a ser persona desde que nace (y en ningún momento se tiene en cuenta su bienestar más básico, que es estar junto a quien reconoce como madre).


Legalizar esta desigualdad no solo promociona la cosificación de los bebés, al considerarlos mercancía a merced de quien pueda o quiera pagarlos, sino que vulnera la dignidad de todas las mujeres, al considerar la maternidad y la paternidad como un derecho a ser madre/padre. Si tú tienes derecho a ser madre/padre, alguien tiene que asumir la obligación de procrear para ti o facilitarte un bebé (los derechos no son negociables). Y esto último es aberrante.


Como siempre, añado aquí referencias para que sigas profundizando sobre la temática y puedas informar también a tu entorno.


gestación subrogada

Red Estatal Contra el Alquiler de Vientres: www.noalquilesvientres.com

Stop Vientres de Alquiler: www.stopvientresdealquiler.wordpress.com

Acción ante el Gobierno de España contra la Práctica de la Maternidad Subrogada: www.malostratos.org/accion-ante-el-gobierno-de-espana-contra-la-practica-de-la-maternidad-subrogada/

La gestación subrogada contra los derechos de la infancia: www.feministes.cat/es/blog/gestacion-subrogada-contra-derechos-infancia/


Campañas de denuncia de la Asociación Las Criadas: @lascriadas_




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